miércoles, 2 de agosto de 2017

Ciénaga de Zapata, Cuba



Situada en la península del mismo nombre, dentro de la provincia de Matanzas, se trata de una zona  casi al nivel del mar, que se adentra en el Caribe y se inunda con frecuencia. Dicen que en otro tiempo era un lugar inhóspito, donde los mosquitos eran los principales protagonistas, y aún todavía es una zona un poco agreste y salvaje, alejada de los circuitos tradicionales, donde el turismo de masas todavía no ha llegado. Dentro de esta península se encuentra el Parque Nacional de la Ciénaga de Zapata, que fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2011.  
Se trata de una extensa zona en la que no faltan atractivos naturales. Un compendio de todo. Paisajes espectaculares, palmerales, densa vegetación, playas paradisiacas, corales, peces tropicales, lugares ideales para el submarinismo, criaderos de cocodrilos, extensas marismas, aves migratorias; pero también bahías con historia, escenarios de la Guerra Fría y poblados aborígenes.    
En nuestro caso, comenzamos la visita por la zona del embarcadero de La Boca. Allí se debe tomar una lancha motora que nos lleva a través de un largo canal hasta la Laguna del Tesoro, donde, según la leyenda, los tainos escondieron sacos de oro que nunca fueron encontradas por los conquistadores españoles. Desde este extensa laguna de agua dulce se accede a una serie de pequeñas islas unidas por puentes de madera y el poblado taino donde, rodeado de palmeras, se recrea lo que debió ser este primitivo asentamiento anterior a la llegada de los europeos. 
Se continúa por una carretera costera donde el mar presenta un color azul que nos parece irreal. Se trata de la Playa Larga, otra de las maravillas de esta zona. Nadie se resiste a parar para darse un baño en estas aguas cristalinas. La costa en algunos lugares es un poco dura y rocosa por lo que se han colocado escaleras. Pero una vez en el agua enseguida nos veremos rodeados de peces tropicales de todos los colores. Una maravilla. Muy cerca de allí se encuentra la llamada Cueva de los Peces, que es una laguna interior de 70 metros de profundidad y que está conectada por túneles subterráneos con el mar. 

Cerca también de este lugar, en realidad una prolongación de la Península, se encuentra uno de los escenarios principales de la Guerra Fría: Playa Girón, dentro de la Bahía de Cochinos. Aquí se ha montado un museo que recrea este episodio bélico tras el intento de invasión por parte de fuerzas anticastristas en abril de 1961.   





































































martes, 25 de julio de 2017

Valle de Viñales, Cuba

  
Las tonalidades del verde van cambiando gradualmente conforme nos vamos acercando. Y la primera visión, desde el mirador de Los Jazmines, quita el aliento. Todo invita a no interferir en esta naturaleza en estado puro; por lo que el silencio parece obligado. Esta complicidad hace que en el valle de Viñales nos sintamos por unos segundos como en el jardín del Edén. Ante nosotros un mar verde en el que se van alternando palmerales, campos de tabaco y montañas muy antiguas cubiertas de vegetación que parecen panes de azúcar.  Los famosos mogotes son como pequeños promontorios redondos que pueden adoptar una diversificación de formas.
Tenemos la impresión que ya hemos estado aquí antes. Este paisaje lo hemos imaginado alguna vez. Es como un dibujo que nos retrotrae a muchos años atrás, al territorio de la infancia. Todo es tan perfecto y sobrecogedor, que nos parece que allí abajo no vive nadie. Pero la vida fluye bajo ese manto verde. Las tierras rojizas marcan los caminos y existe un ir y venir constante de campesinos con sus tiros de caballos. Y a poco que nos vayamos acercando veremos los distintos tipos de cultivos. Las cabañas son secaderos de tabaco.
Los mogotes parecen formaciones geológicas muy frágiles y la erosión ha abierto cavidades subterráneas. Por lo que en su interior existen largas galerías y discurren ríos con cascadas. En este sentido visitamos las Cueva del Indio, donde una lancha nos lleva por su río subterráneo, y la de San Miguel. Tampoco hay que perderse el denominado Mural de la Prehistoria, un gigantesco fresco pintado en una roca. 

El valle de Viñales y las sierras que lo rodean fueron declarados por la UNESCO en 1999 Patrimonio Natural de la Humanidad. Se encuentra en la parte occidental de la isla de Cuba, en la provincia de Pinar del Río, a unos 180 kilómetros al oeste de La Habana. Su centro neurálgico es el municipio del mismo nombre que se ha convertido en uno de los principales centros turísticos cubanos.