domingo, 21 de octubre de 2018

Symposium Internacional de Historia de la Masonería Española en Lisboa




  
Del 11 al 13  de octubre de 2018 se celebró en la ciudad de Lisboa este encuentro de historiadores especialistas en este aspecto de la historia organizado por el Centro de Estudios de la Masonería Española de la Universidad de Zaragoza (CEHME) de la Universidad de Zaragoza y el  patrocinio de diversas entidades portuguesas,
Desde 1983 el CEHME convoca estos encuentros científicos en los cuales investigadores nacionales e internacionales, procedentes de diversos ámbitos del conocimiento, vienen realizando interesantes aportaciones tendentes a arrojar luz sobre un asunto tan controvertido en la historia de España. Los 27 volúmenes hasta ahora publicados con las actas de los anteriores simposia puedan dar fe de la importancia y la rigurosidad de estos trabajos que forman un corpus variado imprescindible para cualquier persona interesada en este aspecto de la Historia.
El formato de estos encuentros –donde se suele primar las comunicaciones sobre las ponencias y el hecho de que los congresistas durante los días de su celebración residan en el mismo hotel- lo han dotado de una gran agilidad, posibilitando la aparición de numerosos espacios de reflexión, debate y comunicación entre todos los participantes y haciendo realidad el objetivo con que fueron creados de convertirse en un lugar de encuentro entre estudiosos procedentes de diversos países, e incluso pertenecientes a diversas generaciones, porque posibilita también un fluido contacto entre investigadores veteranos con otros más noveles. Sin duda este espíritu fomenta la aparición de nuevos cuadros de investigadores que suelen buscar en estos congresos no sólo un foro donde intercambiar experiencias, sino también un lugar donde encontrar palabras de aliento y de apoyo a su tarea investigadora. Todo ello le han granjeado un merecido prestigio. 
El symposium se planteó con el objetivo de analizar diversos aspectos de este fenómeno  para abrir nuevas líneas de investigación sobre la historia de la masonería española que contribuya también a la  recuperación de la memoria histórica. Además de ello, se pretendía avanzar en otros apartados de la historia de la institución más habituales en anteriores encuentros.
En este ocasión, y bajo el lema general de La Masonería Española. Mito e Historia. En el III Centenario de la Fundación de la Masonería Moderna se inscribieron un total de 85 trabajos para ser debatidos en las jornadas que se distribuyeron en diversos ejes temáticos, como Mitos, Antimasonería y Represión; Masonería e Iglesia; Masonería Nacional, Regional y Local; Relaciones internacionales, Masonería i en Transversalidad; Biografías; y Fuentes, Archivos y Metodologías. 
Las lecciones inaugurales fueron impartida por los profesores Éric Saunier y Andrew Prescot. A la que siguieron otras de Miguel Guzmán-Stein y Jeffrey Tyssens. Asimismo, y coincidiendo con este evento, el programa incluyó una visita al Palacio Masónico de Lisboa. Tampoco faltaron las contribuciones de algunos de los máximos especialistas en la materia, como Ferrer Benimeli, Yván Pozuelo, José Leonardo Ruiz Sánchez, Juan José Morales, Leandro Álvarez Rey, José Miguel Delgado, Antonio Ventura, Keith Sheriff, Eduardo Enríquez,  Vicent Sampedro, Ignacio Chato, Guillermo de los Reyes,  Marco Antonio Flores, Sylvia Hottinger, María Zozaya, Susana Cuartero y José Ignacio Cruz, por citar solo a algunos de ellos.   
      Las sesiones se desarrollarlo en las magníficas instalaciones de la Fundación Calouste Gulbenkian de la capital portuguesa.













































































































jueves, 27 de septiembre de 2018

Rocamadour (Francia)






Este pequeño pueblo medieval es uno de los lugares más visitados por los franceses. Aferrado a los afilados riscos  de la garganta del río Alzou, su imagen es una de las más conocidas y repetidas en guías turísticas. Fundada por un ermitaño como lugar de retiro, desde el siglo XII es uno de los enclaves de peregrinación del mundo cristiano.                              
La leyenda dice que se aprovechó la cercanía del Camino de Santiago para desviar a este lugar a los peregrinos y con el dinero que dejaban se aprovechó para construir 12 santuarios excavados en la roca, de los que se conservan siete hoy. El más importante el de la Virgen Negra. La ciudad tiene una única calle y está presidida por un castillo con vistas magníficas sobre los acantilados. Desde allí vemos que el pueblo está incrustado en la roca y con niveles superpuestos. Casi desafiando la gravedad. Después se puede bajar por el Camino de la Cruz hacia el santuario para llegar a la puerta de San Marcial por la que accedemos a una plaza de construcciones religiosas. Algunas de estos edificios, están declarados Patrimonio de la Humanidad. Sin duda el lugar más interesante de esta población que nos transporta enseguida a otra época y nos asombra por el lugar donde está construida.







































martes, 28 de agosto de 2018

Belchite, las ruinas de la Guerra Civil




Se cumplen 81 años de la batalla de Belchite. Una operación iniciada por el ejército republicano para aliviar la presión del Frente Norte y evitar la caída de Bilbao y Santander y que iba a convertirse en uno de los episodios más sangrientos de la Guerra Civil Española con más de 5.000 muertos y 3.000 detenidos.
El sitio, iniciado en agosto de 1937, pronto se convirtió en asalto y sus calles en campo de batalla. Una lucha casa por casa en una pequeña población que parecía la llave para tomar Zaragoza.  Tras una efímera victoria republicana, fue tomada por las tropas sublevadas seis meses después. Finalizado el conflicto bélico, Franco prohibió que se reconstruyera para que quedara como la ciudad mártir del bando nacional y prueba de los excesos del bando vencido, prometiendo la construcción de un pueblo nuevo. En sus proximidades se creó un campo de concentración, que alojó a parte de la población, familiares de izquierdistas locales, así como a centenares de prisioneros de guerra en condiciones extremas ocupados en la construcción del nuevo Belchite.
Al mismo tiempo muchos supervivientes tuvieran que seguir viviendo a duras penas entre las ruinas hasta que se construyó el nuevo pueblo en 1954, iniciándose entonces un penoso traslado que se iba a prolongar durante diez años. 
Sin embargo, las promesas no fueron acompañadas de medidas de conservación del histórico pueblo. Y hasta 2002 esta ciudad que simboliza como pocas los horrores de la guerra no fue declarada Bien de Interés Cultural y cinco años después protegidas sus ruinas con una valla. 
Al visitar sus calles y casas son perceptibles las huellas del abandono y del expolio. Sobrecoge recorrer su trazado mudéjar, con una arteria  principal, la calle Mayor, y otras estrechas y tortuosas, así como lo que queda de sus iglesias y conventos, ejemplos del mudéjar aragonés. Actualmente la oficina de Turismo organiza visitas guiadas y la localidad se ha hermanado con Oradour-sur-Glane, ciudad francesa cuya población fue masacrada por el ejército alemán.

Hasta Belchite acuden cada año miles de visitantes de todas las nacionalidades atraídos por los ecos de la Guerra Civil y que han convertido esta localidad, cuya población se vio atrapada en medio de una batalla más simbólica que estratégica, en un lugar de memoria.