miércoles, 10 de junio de 2015

"Próximo destino: la Universidad. Graduación de bachilleres y ciclos en Los Barrios (Cádiz)", por José Alberto Gallego Puche y Antonio Morales Benítez

                                   



      Muchos años de preparación para llegar a este momento. Un largo recorrido de horas y horas de dedicación y desvelos que tiene como destino los estudios universitarios. A través de un extracto de las reflexiones que ofrecieron los profesores de Filosofía e Historia y de los testimonios gráficos de diversos docentes y alumnos, nos aproximamos al acto de graduación del IES Sierra Luna que simboliza de alguna manera este tránsito hacia esa nueva frontera que representa la entrada en la Universidad    


“Nos pareció que igual tendría sentido decir algo de todo lo valioso que nos gustaría haber logrado despertar en vosotros a lo largo de estos años, eso que llaman VALORES y de lo que la educación debe ocuparse por encima de cualquier otra cosa.
Los medios de comunicación de masas no proponen otro horizonte para nuestra juventud que el consumo, el desprecio hacia los más débiles y la competición de todos contra todos. La escuela en cuanto reserva de valores, debe ser una señal segura un faro para una sociedad en crisis. La educación es la base de la prosperidad de un pueblo y al mismo tiempo el medio más seguro de hacer imposibles los abusos de poder. 
Y el primero de esos valores, quizá el principal, y que tanto tiene que ver con un día como el de hoy es el del ESFUERZO. En este sentido José Alberto nos recuerda que Aristóteles decía que  sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio.
Napoleón Bonaparte por otra parte decía a sus tropas que “todo soldado lleva en su mochila el bastón de mariscal”. Y esta cita es suya “Con constancia y tenacidad se obtiene lo que se desea; la palabra imposible no tiene significado”. 
Ciertamente todos estáis aquí gracias al esfuerzo, a la conciencia de que la única manera de sacar adelante vuestro proyecto personal es el empeño continuado en vuestras metas, el tiempo dedicado al trabajo, la persistencia en los objetivos, la tenacidad, que es lo contrario a lo más sencillo y lo más cómodo, a la tentación de la pasividad.
El esfuerzo no sólo permite conseguir resultados, no sólo es una herramienta práctica. Sino que saca lo mejor de cada uno, nos hace mejores personas, hace ese que de verdad queremos ser. Nuestra mejor posibilidad, la que nos permite ser lo que soñamos, y por eso, debemos mantenernos siempre en el esfuerzo como una conquista permanente, sabiendo que todo lo valioso es frágil y tenemos que luchar por mantenerlo.
Dejad que os diga, que el esfuerzo, es también el arma secreta que nos inmuniza contra todos esos mensajes descorazonadores que hoy más que nunca, en tiempos de crisis, a veces repiten tanto los medios, o la clase política.
Parece que nos quieren recordar otros tiempos Cuando parecía que los españoles venían al mundo con un No de plomo en la cabeza. No a la educación. No a al trabajo. No a la esperanza.   
Debemos tener presente siempre que con constancia y esfuerzo sostenidos, seremos capaces de enfrentar con garantía cualquier dificultad que se nos presente. La diferencia entre quién eres y quién quieres ser es aquello que haces.
Gandhi decía que “Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”.
El segundo de estos valores, sobre el que me gustaría reflexionar en alto con vosotros, es el APOYO, porque no hay logro, en ninguna de las esferas de la vida, que pueda hacerse de manera individual y al margen de los otros.
Sófocles dice que "La obra humana más bella es la de ser útil al prójimo." Nos gustaría pensar que, como profesores, cada uno desde nuestra modesta posición, hemos logrado daros el apoyo que os ha hecho crecer, y me queda también constancia de cómo la mutua colaboración y ayuda entre compañeros y amigos ha sido una pieza fundamental para que ahora  estéis aquí.
Pero al hablar de APOYO estamos pensando en los principales protagonistas, a los que tenéis tanto que agradecer los alumnos y son los padres. Ellos son los que se han preocupado incesantemente por vuestros rendimientos, por vuestro estado de ánimo, por vuestro sueño, los que han acompañado esos años tan difíciles que ya habéis superado de la adolescencia y aunque no busquen el agradecimiento, sí que merecen todo vuestro, y nuestro reconocimiento.
Tampoco para los padres ha concluido esta exigencia de seguir apoyándoos en los nuevos retos que tenéis por delante, pero sin duda eso lo harán de buen grado, y no en vano los padres representan ese “cheque en blanco” y ese “apoyo incondicional” que tenemos la suerte de recibir a todo lo largo de la vida.
Nos gustaría también llamar la atención brevemente, sobre las relaciones que entre todos hemos sido capaces de trabar, como una gigantesca red, aquí en el instituto. Los lazos que habéis establecido con nosotros, vuestros profesores, y también con los compañeros,  con el resto del personal no docente, ponen en primer plano algo que puede pasar desapercibido y me parece un valor importante.
Y es que este Centro ha sido una escuela de convivencia  de la que sois actores principales y esa convivencia es en sí misma un valor superior a lo que cada uno de nosotros, dentro del aula os hayamos podido trasmitir;
Sartre afirmaba que “nadie es como el otro. Ni mejor, ni peor. Es otro”.  Efectivamente, todos los que estamos aquí esta tarde somos diferentes, diferentes en nuestro modo de trabajar y de relacionarnos, en nuestros gustos, en nuestro talante y nuestra peculiaridad, y ello nos ha exigido a cada uno durante estos años un esfuerzo de comprensión y adaptación, un aprendizaje de tolerancia.
Nuestro Centro ha sido una gran comunidad, un laboratorio donde hemos ensayado a relacionarnos desde la diversidad y la diferencia. Y esta DIVERSIDAD es también un valor y debemos aprender de ella, fomentarla sin restricciones, porque también diversa y, más, si cabe, será la Universidad, el trabajo, nuestras relaciones personales y el  apasionante mundo que os espera a todos ahí fuera.
Convivir es aceptar al diferente y uno de los mayores retos que tenéis en vuestro horizonte, cuando salgáis de aquí, es construir y mantener una sociedad rica, compleja, plural y tolerante.
Mirad por un momento lo que tenéis por delante. Roosevelt decía que “El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños”  Id sin miedo a conquistar vuestro  futuro. Tenéis algo muy importante para conseguirlo que sin embargo sólo se valora cuando se pierde: la libertad. 
Porque Desde hace más de 200 años, liberales, regeneracionistas, escritores del 98, y muchos intelectuales a los que les dolía España, suspiraban porque no veían el momento de la implantación de régimen de libertades. Decían que nuestro país necesitaba de al menos 30 años de democracia sin interrupción, sin dictaduras, gobiernos autoritarios ni las convulsiones de conflictos civiles. Unas generaciones que nacieran, crecieran y que sólo conocieran ese régimen de libertades y que por nada del mundo iban a permitir que se la arrebataran. Pues bien, ese momento ha llegado. Esas generaciones  las tenemos aquí hoy. Vosotros sois la mejor garantía para el futuro. Una época histórica inédita. Que nada estropee lo que ya hemos conseguido.  
Con estas armas tan valiosas seréis los protagonistas del siglo XXI. Como futuros ciudadanos os transferimos la responsabilidad de un porvenir. Delegamos también la realización de un sueño que las generaciones anteriores  no pudieron alcanzar”. 
                                                     J.A. G. P. y A.M. B. 

Enlace con el vídeo de Samuel Jacob Pumpr




 Reportaje fotográfico 






























































jueves, 7 de mayo de 2015

Noche de gamones en Ubrique




El ritual se repite cada año en Ubrique desde tiempo inmemorial. Pero nadie acierta a desentrañar su significado. Carecemos de datos. No existen documentos escritos. Ni testimonios fehacientes. Tampoco se ha podido dar una explicación histórica coherente. Nos movemos en los terrenos de las hipótesis para explicar un fenómeno ya centenario. Un verdadero enigma porque su historia es una sucesión de interrogantes. Nadie puede llegar más allá de su memoria particular
Sin embargo pocas fiestas tan enraizadas en el inconsciente colectivo como la crujida de gamones del 3 de mayo. Pertenece al imaginario de la mayoría de los ubriqueños. Forma parte de sus tradiciones. Es una suma de recuerdos. Porque en este terreno cada uno aporta esa memoria individual y sus vivencias. Una memoria que nos retrotrae inevitablemente a los recuerdos infantiles. Lleva directamente a ese rincón del corazón que tenemos reservado para esos recuerdos que queremos preservar a toda costa pase lo que pase para volver a mirarnos en ellos de vez en cuando. Durante muchos años fueron los niños los verdaderos animadores y los más empeñados en que esta fiesta no se perdiera. La mayoría de las veces de forma espontánea. En ellos ha tenido siempre esta fiesta una sólida cantera. Finalizada la Semana Santa esta legión se entregaba a las tareas de acarrear leña para alimentar el fuego de las hogueras Era el objetivo prioritario y lo que le daba verdadero sentido a esas semanas. La tensión iba creciendo conforme se aproximaba la fecha y cualquier triquiñuela era válida para tener la candela más grande. Y el secreto mejor guardado los lugares donde había gamones.
Son plantas que crecen en el entorno serrano de manera natural. Las matas de gamones desarrollan estas enormes varas que florecen por las puntas. Hay que introducirlos en los rescoldos de las candelas y esperar el momento justo. Hay que acerca la planta al oído para escuchar el silbido cuando entra en ebullición la savia. Es el momento adecuado para golpear sobre unas piedras. El crujido se asocia con los buenos deseos. Estas explosiones envuelven la sierra y sus ecos llenan de esos  buenos deseos todo este entorno.
Esta fiesta de la naturaleza es hoy un imán que atrae a ubriqueños de todas las edades y a muchos forasteros. Poco importa su significado. Es ya esa suma de recuerdos. Una tradición que tiene vida propia y que se ha convertido en un patrimonio local. Cada mes de mayo las candelas encienden la noche ubriqueña. Una fiesta luminosa y sorprendente. Casi una noche mágica. Ni más ni menos que la celebración de la primavera en este enclave serrano.