domingo, 30 de mayo de 2021

Concurso de los Patios de Córdoba

 

   


Hace ahora cien años, en 1921, el ayuntamiento de Córdoba convocó por primera vez el Concurso de Patios, Balcones y Escaparates. Aunque ante la escasa respuesta recibida, no volvió a celebrarse hasta 1933. Pero el estallido de la guerra civil iba a provocar una nueva interrupción y esta tradición no iba a recuperarse hasta 1944.  Durante estos años se iban a establecer los primeros criterios de valoración de los patios, de modo que el jurado tuvo en cuenta la arquitectura, la decoración y el tipismo de los mismos. Desde 1956 ya pasó a denominarse Festival de los Patios Cordobeses. Además se estableció que los patios debían adornarse exclusivamente con flores del tiempo para valorar la autenticidad. .

En 1988 en las bases se precisaron los aspectos ornamentales que debían valorar el jurado: variedad floral, cuidado de macetas y arriates e iluminación natural. Y durante la década posterior los patios se distinguieron entre arquitectura "antigua" y "moderna", otorgándose galardones que responden a aspectos específicos como la conservación arquitectónica, la decoración natural, el esfuerzo vecinal o el uso artístico del agua.

En la actualidad se siguen distinguiendo esos dos tipos de patios: de arquitectura antigua y patios de arquitectura moderna o renovada. Los primeros son aquellos que han sido construidos hasta la década de los sesenta y que conservan sus principales características estructurales.

En cambio, los patios de arquitectura moderna son aquellos que pertenecen a una nueva vivienda edificada tras la demolición de una anterior o que han sufrido tal nivel de intervención que han perdido sus elementos más significativos.

        Coincidiendo con el primer centenario del concurso de  una fiesta que ha sido declarada por la UNESO Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, nuestro reportaje fotográfico se realizó durante los días 13 y 14 de mayo de 2021. 

            






































miércoles, 28 de abril de 2021

Garganta de Fuensanta y sierras de Las Esclarecidas en primavera

 



Las sierras que rodean la costa de la comarca del Campo de Gibraltar provocan que los vientos húmedos dominantes descarguen sobre esta cadena montañosa y que aquí proliferen los bosques de nieblas y las gargantas más bellas del Parque Natural de los Alcornocales. 

Las elevaciones conocidas como las Esclarecidas dominan algunas de las vertientes de este entorno privilegiado. Se puede acceder por varios lugares para disfrutar de limpias y espectaculares panorámicas de las profundidades de estas gargantas, la bahía de Algeciras y el Estrecho.

Nosotros hemos hecho esta subida con el club senderista Camino y Jara por la garganta de Fuensanta. Un espacio natural casi virgen,  aislado del mundo, donde las veredas y caminos antiguos se van perdiendo por el avance de la vegetación. Este entorno nos permite respirar y sentir la naturaleza en estado puro. La naturaleza típica de estos canutos es la de alcornocal con helechos y bosques de galerías. Pero en primavera esta vegetación es alta y espesa. El brezo invade los caminos, los helechos alcanzan una altura considerable y el color verde resulta dominante.

Caminamos en ascenso por la falda de las Esclarecidas hasta llegar a sus crestas. Un  esfuerzo más y estaremos en la cumbre de estas elevaciones montañosas con vistas panorámicas de este entorno enclavado en el parque natural de Los Alcornocales. Tras ello la bajada la haremos extremando las precauciones para evitar las caídas, venciendo la tentación de utilizar la cámara de fotos para captar el espectáculo que tenemos ante nosotros. Pero en nuestro caso no hubo escarmiento y sabemos de lo que hablamos.

Porque la bajada es por un sendero con piedras sueltas, por lo que hay que estar todavía más atentos y pueden ser recomendables los bastones para caminar por las crestas de estas sierras que atraviesan las Medias y Bajas Esclarecidas.

Este camino nos lleva hasta el punto de partida en la barriada del Cobre de Algeciras.